David Sánchez

David Sánchez: innovación y modernidad en el mundo del timple

Pionero de los blogs sobre el timple, David Sánchez es un luthier que ha adquirido experiencia aprendiendo de algunos de los constructores más importantes y gracias a casi una década de trabajo. La innovación y el afán por encontrar nuevas formas y sonidos, para el instrumento canario por excelencia, han marcado una trayectoria que combina tradición y modernidad.

-¿Cuánto tiempo llevas dedicado a esto y cómo empezaste?

Éste es mi octavo año. Antes había estado un par de años, pero no en serio. Cuando empecé con mi maestro, Francisco Fariña, ya lo hice en serio y fue el mejor profesor que pude tener.

Yo he dado la lata a todos los luthieres: Francisco de Rosa, Kiko y Manolo (KIMA), Baritto, Domingo Machado… He visitado a casi todos los que conozco, incluso a los no muy conocidos, que también hacen cosas interesantes. Después, por internet y las redes sociales, he seguido a muchos lutieres, sobre todo, a uno que se llama Daniel Luiggi.

-¿Favorecen las redes sociales e internet que se conozca el trabajo que realizan en este sector?

Sí. Son nuestras galerías. Para mí Facebook es la galería de exposición, además de que puedes compartir un montón de información y conocimiento, sobre todo, con la gente que está abierta a hacerlo, porque hay otros que te dicen que no. A mí me ha servido mucho, al igual que mi blog (http://timplesds1.blogspot.com.es/).

-¿Cómo empezaste con el blog?

Pues creo que fue uno de los primeros sobre el timple. Lo hizo mi sobrino, que estaba estudiando bellas artes, pero después sí seguí yo.

-¿Y cada cuánto lo actualizas?

Depende de los trabajos que haga, porque yo no trabajo en serie, sino que voy investigando. Normalmente, digo lo que estoy haciendo y subo el trabajo cuando está terminado. Pero yo creo que al menos una vez al mes o así y también cuando visito las ferias. Lo importante es contar lo que voy haciendo, para que la gente sepa por dónde va el trabajo que yo hago.

-¿A qué te refieres con “investigar”?

Yo no hago timples normales, suelo ir investigando, buscar varias opciones y aplicar al timple cosas que voy encontrando en tratados de luthería o en investigaciones de otros luthiers. Normalmente, suelo hacer piezas únicas y exclusivas, y otra gama con piezas de investigación de estas locas de las mías, como el timple bajo, el de cuerdas de acero o con pastillas de bobina.  Tengo una línea tradicional y otra de investigación que es la que suelo potenciar porque es con la que me siento mejor y más identificado.

-¿A la hora de elaborar los timples también has apostado por innovar o lo sigues haciendo de manera tradicional?

He incorporado la tecnología y las nuevas máquinas. No sólo facilitan el trabajo, mucha gente lo relaciona con la facilidad, también eres más preciso trabajando, tienes menos margen de error y creo que, si están ahí, deberíamos usarlas, sobre todo, en el tema de la afinación, porque hay mucha diferencia al hacer una plantilla con un serrote a mano, de hacerla con láser. Yo he apostado por el láser y me va bien, los músicos con los que estoy trabajando no se quejan y me dicen que está afinado el instrumento.

-¿Con qué músicos trabajas habitualmente?

Con Javier Castro, que fue el primero que confió en mí, Benito Cabrera, Pedro Izquierdo, Beselch, Josele del Pino… Ahora estoy entrando en las nuevas construcciones, los bajos, y ya trabajo con bajistas.

-¿Ese es otro de los instrumentos que construyes?Ejemplo de la línea de investigación de David Sánchez

Sí, yo no solo construyo timples, también hago guitarras, bajos eléctricos, bajos acústicos, contras, cuatros venezolanos, etc.

-¿Y le vendes a tiendas o solo por encargo a particulares?

A tiendas poco, porque siempre está el conflicto de los márgenes que ellos manejan, lo que quieren ganar ellos. Realmente, estoy en una tienda nada más y después es todo por encargo o el stock que voy teniendo, la gente viene y si le gusta se lo lleva.

-¿Qué precio tienen tus timples?

Más de 300 euros. Por menos de eso no tengo nada.

-¿Y qué tipo de maderas sueles usar?

De todas. Yo creo que se clasifican en dos. Para los timples de tensión media, que son los que relacionamos con la parranda, uso moral, nisperero, sicómoro, etc. son las maderas que normalmente se dicen de segundo, pero no por la calidad, sino por el corte que se le da a la madera. Para la línea de concierto uso la familia de los palosantos y el arce, porque son las que mejor respuesta dan y mejor responden. Aunque la mejor madera para mí, y creo que para todos los luthiers, es el palisandro.

-¿Cuánto tardas en hacer un timple o un bajo?

Me lo indica la madera. Menos en los timples de tensión media, que los construyo más por pasos, normalmente tardo tres meses y los de gama alta dependen de la madera, porque me gusta controlar la humedad, el proceso de secado de las colas. Cuando vas ensamblando, como la cola tiene agua, va cambiando la humedad, entonces yo suelo esperar un poco hasta que vuelva otra vez a la humedad que a mí me gusta. A lo mejor puedes tardar en un instrumento tres meses y en otro cinco, depende también de cuándo construyas.

-¿Cuántas horas más o menos te lleva hacer un timple?

Más o menos, 100 horas. Estamos hablando de uno de tensión media, de concierto me lleva más. Incluyo en eso también el ajuste, porque no me gusta vender los timples nada más poner las cuerdas, sino le pongo las cuerdas y lo dejo, para ver si la tapa se dobla, cuál es su resistencia, su sonido, etc. y como los trastes no se pueden mover, uso el hueso de atrás, le doy un margen de tiempo, lo dejo y voy afinando el timple, intento dejarlo lo más ajustado posible.

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